¿Qué hacer en caso de un accidente?


¿Qué hacer en caso de un accidente?
Mariam Herrera
por Mariam Herrera

Asfixia

La asfixia es la falta de oxígeno que se produce en nuestro organismo cuando el aire no puede entrar en los pulmones o cuando lo que entra no es lo más adecuado (humo, gas). Las causas más frecuentes de asfixia son:

Accidente Asfixia

Inhalación de aire con poco oxígeno

La inhalación de aire con poco oxígeno es, por desgracia, más frecuente de lo que podemos pensar. No nos referimos sólo a la inhalación de humo que se produce en los incendios y que es quien realmente mala antes que las llamas, sino también a los aires "viciados" que tantas veces se forman a nuestro alrededor.

Siempre que haya una combustión (algo que arda, como las cocinas y las estufas), debemos tener en cuenta que se está consumiendo el oxígeno del entorno y se están generando otro tipo de gases (anhídrido de carbono, principalmente), que permanecen también a nuestro alrededor cuando falta la ventilación.

El problema se nos puede plantear por dos motivos: falta de oxígeno en el aire que respiramos o presencia en el mismo de gases tóxicos. Ahora nos interesa la falta de oxígeno. Los gases tóxicos ocasionan intoxicaciones muy serias que sólo puede tratar un médico con el equipo adecuado.

La causa más frecuente de esta asfixia son las estufas. Generalmente, cuando se utilizan es porque hace frío (obvio). Esto nos induce a cerrar puertas y ventanas para mantener el calor, encender la estufa y pegarnos a ella (ojo con las quemaduras, que también son muy frecuentes). El resultado es que tenemos que compartir el oxígeno de una habitación cerrada entre todos los que estemos dentro (mascotas y plantas incluidas, que nuestros amiguitos también respiran) y una máquina que tiene mucho más "aguante" que nosotros. Si la situación se prolonga puede aparecer la asfixia.

La falta de oxígeno, al principio, pasa desapercibida. Podemos notar que bostezamos más de lo normal, estamos fatigados, adormecidos.

Ventile la habitación lunes por la mañana cuando vamos a trabajar. Después pueden aparecer dolores de cabeza, mareos y, si no se remedia, desvanecimiento y muerte.

Si somos un poco observadores podemos notar que aparece mucha humedad a nuestro alrededor. Entre los gases que se desprenden de la comen, el vapor de agua es muy abundante, y éste se condensa por todos sitios. Rizando el rizo, si nos fijamos en el color de la llamita de la estufa, ésta nos puede indicar que todo va bien y consume oxígeno de forma normal (color azul), que consume oxígeno pero la combustión no es muy buena y está desprendiendo monóxido de carbono (color amarillo), o que no le queda oxígeno y se va a apagar (color rojo).

Ante los primeros síntomas o sospechas, ventile la habitación. Si nos encontramos ante un caso de asfixia de este tipo en un grado incipiente (la persona está desmayada):

Antes de nada, abra puertas y ventanas o el próximo en caer será usted.

Cuerpos extraños

Lo primero que haremos será, como siempre, limpiar la boca y hacerle la respiración artificial (el boca a boca). Si hace falta, la reanimación se completará con el masaje cardíaco. No pierda el tiempo con posturas gimnásticas o volteando al accidentado para vaciar de agua sus pulmones. Lo primero es que entre algo de aire. Además, es muy posible que no haya aspirado demasiada agua, como ocurre en los casos de desvanecimiento en el agua ("cortes de digestión").

Sobre la asfixia producida por sobredosis de fármacos la consideraremos como una intoxicación. Sólo vamos a apuntar dos detalles importantes:

  • No pierda de vista las funciones vitales de la víctima.
  • Si puede, busque algún resto que pueda ayudar al tratamiento posterior de los médicos (pastillas, jeringas, ... ).

No se nos podía olvidar un "clásico": no deje los medicamentos al alcance de los niños (ni de personas que se comporten como tales).

Ante un caso de estrangulamiento, actuaremos como siempre: reanimación de las funciones vitales. Es posible que la víctima muestre un hundimiento de los cartílagos del cuello (la "nuez"), que impida la ventilación natural de los pulmones. En tal caso habría que recurrir a otras técnicas (como la traqueotomía), que requieren de una pericia y conocimientos anatómicos por encima del objeto de nuestra humilde obra (actúe dentro de sus posibilidades, ¿recuerda?). Pida ayuda cuanto antes y vuelva a intentar el boca a boca.

Cuando en medicina se habla de un "cuerpo extraño" nos referimos a cualquier objeto animado o inanimado que penetre en nuestro organismo de forma indebida. Los cuadros más normales que nos vamos a encontrar son los objetos que se "cuelan" por nuestras aberturas naturales (boca, ojos, nariz, oídos) y los que se "clavan" (espinas, astillas, ... ).

Por lo general, salvo el atragantamiento antes descrito, estos cuerpos extraños no suponen un peligro inmediato para la vida, aunque sí que originan molestias, dolor, angustia, complicaciones posteriores más serias, y, sobre todo, un ataque de nervios en los padres, ya que son los niños los más predispuestos a sufrir este tipo de percances. Veamos cómo actuar en cada uno de los casos.

Cuerpos extraños en la boca. Un objeto que se introduce en la boca tiene dos opciones lógicas: quedarse ahí o seguir para dentro. Si se queda ahí, y salvo tamaños enormes o cuerpos punzantes, no suele provocar más que molestias. Lo que debe hacer es mantener la calma y acudir a un especialista para que se lo extraiga. Si lo intentamos sacar en casa, tenemos grandes posibilidades, al no contar con un equipo adecuado ni con la colaboración del paciente (insistimos, casi siempre niños), de introducirlo más para dentro y complicar la situación. No olvide que se moja de saliva y resbala. Aunque parezca increíble, también debemos advertir del riesgo de desencajar la mandíbula y de producir heridas serias en boca y garganta.

Si lo que se introduce en la boca es un insecto que "pica" (avispa, oruga, ... ) puede provocar una inflamación muy seria de la garganta (edema de glotis), que requiere de la actuación rápida de un médico para que mediante medicamentos apropiados reduzca esta inflamación y evite la asfixia. Es un proceso rápido y progresivo pero se suele llegar a tiempo para que no vaya a mayores.

Cortes de digestión

Accidente corte digestión

Si en mitad de este proceso ocurre algún factor externo que requiera una movilización rápida de la sangre, es muy posible que nuestro organismo sea incapaz de realizarla y se produzca un colapso circulatorio. Los factores más frecuentes que requieren estos movimientos rápidos de sangre son los cambios bruscos de temperatura, las situaciones de alerta o amenaza (sustos o estrés) y los ejercicios bruscos.

Los cambios bruscos de temperatura son la causa principal por la que casi siempre asociamos los cortes de digestión con los baños después de comer. Las horas de la comida suelen ser las más calurosas del día, sobre todo en verano, y nuestro organismo está constantemente luchando por mantener su temperatura constante en torno a los 36,5'C, a pesar del intenso calor que nos rodea.

De repente, sumergimos nuestro cuerpo en el agua fresquita del mar, el río o la piscina, pidiéndole de inmediato que luche de forma contraria para seguir manteniendo nuestra temperatura frente al frío (que contraiga o cierre los vasos de la piel que estaban tan dilatados antes y que lleve más sangre a todos los sitios para aumentar el metabolismo y aumentar su propia producción de calor). Pero estos cambios necesitan un tiempo (período de aclimatación) y, además, acabamos de comer, por lo que gran parte de nuestra sangre ya está ocupada en otras cosas. El resultado es un fracaso de la función circulatoria y el ya sabido shock o colapso.

Electrocución

Accidente Electrocución

La electrocución o accidente por descarga eléctrica es un problema doméstico muy frecuente. Muchas veces relacionamos este tipo de sucesos con trabajadores que descuidan las medidas de atención o seguridad al operar con corrientes de alta tensión, con los niños que trepan por los postes de la luz o con personas a los que les cae un rayo. Consideramos que la corriente de nuestra casa, como es de baja tensión (110-220 voltios), no puede más que darnos un susto. De hecho la gran mayoría de nosotros seguro que recordamos algún que otro calambre manipulando un enchufe o una lámpara. No se confíe, la mayor parte de las electrocuciones ocurren en fábricas y en los cuartos de baño o cocinas de nuestros domicilios.

La explicación de la gravedad de estos accidentes en casa hay que buscarla en la más pura física (Ley de Ohm: la intensidad es igual al voltaje partido por la resistencia). Para entendernos, a pesar de que el voltaje que corra por nuestras casas sea bajo y constante, cualquier hecho que disminuya la resistencia al paso de la corriente provoca un aumento de la intensidad de la misma, y esto ya es grave. Y ¿cuáles son las causas que disminuyen la resistencia?. La más frecuente es el agua (manos o pies mojados, suelos húmedos, ... ) y, algo menos, el contacto con objetos conductores unidos a tierra (como un grifo).

Estas electrocuciones de bajo voltaje, ocasionan un cuadro de parada respiratoria y pérdida de la consciencia. Las corrientes de alta tensión originan también quemaduras importantes pero son menos frecuentes. Ante un caso de electrocución.

Lo más normal es que el accidentado se quede "pegado" a la fuente de electricidad debido a la contracción de sus músculos. No se le ocurra tocarle hasta haber desconectado el fluido eléctrico. Si no puede desconectarlo, separe al accidentado empujándole con algún objeto aislante (goma o madera). Si lo toca, usted también se quedará "pegado". Si hay agua de por medio (bañeras, lavabos, charcos en el suelo, ... evite su contacto hasta haber cortado la luz.

Una vez aislado de la corriente eléctrica realice las maniobras de reanimación pertinentes, si es conocedora de ellas.

Como puede comprobar, para estar bien seguro en casa es necesario mantener correctamente aisladas las conducciones eléctricas y evitar la tan famosa combinación agua-electricidad. Cuando vaya a trabajar con maquinaria eléctrica extreme las medidas de seguridad. Por último, enseñe a sus hijos a respetar en su justa medida esta energía y a no ser imprudentes con ella.

En caso de presenciar un accidente de este tipo con consecuencias graves avise inmediatamente a los servicios de urgencias médicas (061,112, etc...) de su localidad y en caso de no ser posible, trasladar al afectado al centro sanitario más cercano.

Intoxicación

Accidente intoxicación

Una intoxicación es un estado patológico producido por la presencia en nuestro organismo de alguna sustancia nociva. Estas sustancias, a las que llamamos tóxicos, pueden llegar hasta nosotros por muy diversas formas: ingestión, inhalación, contacto con la piel, etc. Los tóxicos posibles que nos rodean son muchísimos. En ocasiones, el mismo producto que tomamos habitualmente puede convertirse en un tóxico si aumentamos su dosis (piense en el alcohol o el tabaco).

Las intoxicaciones más frecuentes se deben a:

  • Ingestión o inhalación de productos domésticos: lejías, amoníaco, detergentes, cosméticos, gas, etc.
  • Ingestión de fármacos accidental o voluntaria.
  • Ingestión de alimentos en mal estado, venenosos o contaminados por microorganismos.
  • Inhalación, ingestión o contacto con productos profesionales: barnices, pinturas, pesticidas, insecticidas, matarratas, etc.

Intoxicación alimenticia aguda

Producida por la ingestión de alimentos contaminados, que contienen venenos, o en mal estado.

Conducta a seguir:

  • Abrigar al enfermo con mantas.
  • En el caso de alimentos venenosos, provocar el vómito si el enfermo está consciente.
  • Enviarle urgentemente a un hospital con una muestra del alimento responsable de la intoxicación.

Intoxicación etílica aguda

Producida por una ingestión excesiva de bebidas alcohólicas.

Conducta a seguir:

  • Provocar el vomito.
  • Administrar café fuerte.
  • En caso de estupor o coma (pérdida de consciencia no recuperada) trasladar urgentemente a un hospital.

Intoxicación por cáusticos

Producidos por la ingestión de ácidos o álcalis. Como ácidos más frecuentes tenemos:

  • Ácido sulfúrico (SO4H2)
  • Ácido clorhídrico (ClH)
  • Acido nítrico (NO3H)

Conducta a seguir tras la ingestión de ácidos

  • Está completamente prohibido provocar el vómito.
  • Se puede administrar leche o clara de huevo disuelta para neutralizar el tóxico.
  • Lavar con agua abundante piel y mucosas accesibles.
  • Traslado urgente a un hospital con ambulancia si es posible.

Como álcalis más frecuentes tenemos:

  • Sosa (NaOH)
  • Potasa (KOH)
  • Lejías domesticas

Conducta a seguir tras la ingestión de álcalis

  • Igual que en el caso anterior está completamente prohibido provocar el vómito.
  • Administrar vinagre diluido o jugo de limón para neutralizar el álcali; excepto si se trata de intoxicación por lejías domésticas, en este caso se puede administrar leche.
  • Traslado urgente a un hospital con ambulancia si es posible.

Intoxicación por medicamentos

Frecuentemente son las producidas por barbitúricos, salicilatos, opiáceos, antidepresivos, etc.

Conducta a seguir

  • Si nos encontramos a la persona en parada cardiorrespiratoria iniciar reanimación (RCP).
  • Provocar el vómito si el enfermo está consciente, y que beba agua en abundancia.
  • Traslado urgente a un hospital con ambulancia si es posible.

Intoxicación por gases

Las más frecuentes son:

  • Intoxicación por monóxido de carbono (CO)
  • Intoxicación por gas butano (C4H10)

El CO es un producto de la combustión incompleta del carbono, l gas ciudad, el tubo de escape de los automóviles, etc.

El butano se utiliza mucho en usos domésticos por lo que la frecuencia de las intoxicaciones por este gas son muy elevadas.

Conducta a seguir:

  • Retirarle inmediatamente de la fuente de intoxicación.
  • Si esta parada cardiorrespiratoria iniciar reanimación (RCP).
  • Traslado urgente a un hospital con ambulancia si es posible.

Mordeduras y picaduras

Accidente mordedura perro

Hoy día, el territorio peninsular español al igual que otros muchos paises, se puede considerar como libre de rabia. Esto se lo debemos a las fronteras naturales (el mar y los Pirineos), y a las campañas tan importantes de vacunación antirrábica de perros y gatos.

La tendencia natural es a asociar la rabia con los perros. No es falso del todo, pero no olvidemos la existencia de otros animales con igual o mayor capacidad de transmisión como pueden ser los gatos, ratas, zorros o murciélagos.

La mayor parte de estas mordeduras se produce en los niños debido a su extraña capacidad para moverse sin ningún miedo entre estos animales, y "sacarles de quicio". Además, sus movimientos son más bruscos y pueden desencadenar reacciones de temor y agresión.

Quemaduras

Accidente quemadura

Al hablar de la gravedad de una quemadura siempre hay que considerar dos factores: su extensión y su profundidad. Según su extensión se consideran las quemaduras como leves (si afectan a menos de un 10% de la superficie corporal), moderadas (entre el 10 y el 20%), graves (de 20 a 50%) y prácticamente mortales (cuando superan el 50%). Para saber cuánto representa la parte afectada dentro de la superficie corporal total, podemos recurrir a la regla de los nueves. Según esta regla corresponde:

  • 9% cabeza y cuello.
  • 9% para cada brazo.
  • 9% para cada cara del tórax (9% el pecho y 9% la espalda).
  • 9% para cada cara del abdomen (barriga y lomo).
  • 9% para cada cara de cada una de las piernas.

Se trata de una regla orientativa. Para ancianos y niños considere siempre que la quemadura es más grave aunque no afecte a tanta superficie. Hay zonas en las que las quemaduras son más graves que en otras, como la cara y el cuello (ya que existe riesgo de intoxicación) o los genitales (ya que son zonas muy irrigadas y hay grandes deshidrataciones).

Por su profundidad, se distingue entre:

  • Quemaduras de primer grado: aparece enrojecimiento y dolor en la zona afectada. Es la típica quemadura solar de todos los veranos cuando no tomamos precauciones o la que nos produce el aceite cuando nos salta.
  • Quemaduras de segundo grado: son un poco más serias que las anteriores y en ellas aparecen ya ampollas o vesículas.
  • Quemaduras de tercer grado: son todavía más serias y en ellas hay destrucción y muerte (necrosis), de todas las capas de la piel.
  • Algunos autores recogen como quemaduras de cuarto grado cuando hay carbonización de todos los tejidos.

Shock

Accidente shock

El término shock se emplea para describir todos aquellos estados en que hay una falta de riego en los tejidos, sea cual sea la causa que lo provoque.

Sus causas pueden ser estas:

  • Por fallo de la bomba cardíaca: shock cariogénico. Aparece en el infarto de miocardio, arritmias, etc.
  • Por disminución del volumen de sangre bombeada: shock hipovolémico. Se presenta después de hemorragias importantes, en grandes quemados, traumatizados, vómitos y diarreas intensas.
  • Por secuestro de sangre en territorios no vitales: shock neurógeno. Se presenta por dolor intenso.
  • Shock séptico: se presenta por infecciones muy importantes.
  • Shock anafiláctico: se presenta por una reacción alérgica generalizada.

Los síntomas más comunes.

  • Sistema nervioso: la persona generalmente se halla consciente aunque está asustado y agitado. Tiene tendencia a desmayarse.
  • Aparato circulatorio: el pulso es rápido y difícilmente palpable. La tensión arterial es baja. Hay taquicardia.
  • Aparato urinario: tiene oligo-anuria.
  • Aparato respiratorio: respiración superficial.
  • Piel: está pálida, fría y sudorosa.
  • Se queja de frío y sed.

¿Qué hay que hacer?

  • Colocar al enfermo tendido de espaldas con la cabeza más baja que los pies, a no ser que exista otra lesión que impida ponerle en esta postura.
  • Aflojar cualquier prenda que le apriete.
  • Se le abrigara tapándolo con unas mantas.
  • Enviar con la mayor urgencia al enfermo a un centro hospitalario.

Accidentes de Tráfico

Accidente tráfico

Pauta generales de actuación:

  1. No hay que olvidar que después de haberse producido un accidente de trafico puede persistir el peligro (tráfico rodado, gasolina derramada, etc.) por tanto, hay que hacer seguro el lugar del accidente, señalizar la zona con los triángulos de emergencia en los dos sentidos de la marcha (en ocasiones una actitud improcedente puede provocar un nuevo accidente).

    En un accidente de tráfico hay que quitar el contacto de los vehículos accidentados e impedir que se fume en las proximidades del mismo, ya que puede haber gasolina derramada en la calzada.

    Si hubiera algún peligro, aléjelo de usted y del accidentado, y sólo si ello no fuera posible, aleje al accidentado del peligro.

  2. Será necesario avisar a los Servicios de Socorro: Policía, Guardia Civil de Tráfico, Bomberos, Ambulancias, etc.

    Permanezca con el accidentado y envíe a alguien a pedir ayuda al teléfono más cercano.

    Pedir ayuda

    Esta parte es muy importante ya que de ella depende que los recursos que hemos movilizado sean los necesarios (ni excesivos, ni insuficientes) y que sepan donde tiene que ir.

    Cuando usted llama a una central de emergencias para pedir ayuda tiene que ser muy conciso, si irse por las ramas, ellos le Irán interrogando para obtener los datos necesarios y enviar la ayuda adecuada, datos que usted ya se ha encargado de recopilar.

    • Causa de la alerta (caída, accidente de tráfico, quemaduras, agresión)
    • Lugar de los hechos (Carretera, Km. y sentido de la marcha , Nombre de la calle y localidad, etc..)
    • Número de personas afectadas
    • Estado de las mismas (conscientes, contusionadas, poli-traumatizadas)
  3. Hay que extremar las medidas de precaución en el manejo del accidentado, en esta fase en la que todavía no sabemos con certeza lo que tiene, ya que podríamos causar daños mayores y empeorar su estado, si no estamos seguros de lo que hacer mejor no hacer nada.

    A la hora de socorrer al accidentado es necesario seguir un orden de prioridades, es muy útil disponer de un esquema de actuación que sea fácil recordar, a este esquema lo llamaremos "evaluación inicial del paciente".

    Se ha de hacer en el lugar de los hechos y se compone de 2 fases.

    • Valoración primaria
    • Valoración secundaria

      Tiene por objetivo identificar aquellas situaciones que pueden suponer una amenaza inmediata para la vida del accidentado; así, observaremos:

      • El estado de la consciencia: hay que asegurar el paso del aire hasta los pulmones, sobre todo si esta inconsciente.
      • La respiración: si está ausente, se debe restablecer de inmediato (ver Reanimación).
      • La existencia de hemorragias severas: hay que detenerlas de inmediato (ver hemorragias).

      Una vez que nos hemos asegurado que sus constantes vitales no están comprometidas desviaremos nuestra atención a buscar otras lesiones de menos importancia (cortes, pequeñas quemaduras, etc.), lo haremos de forma ordenada de la cabeza a los pies para que cuando lleguen los equipos médicos de emergencias les podamos contar todo lo que hemos observado en el accidentado.

IMPORTANTE

En todo momento, tranquilizaremos al accidentado y le mantendremos informado sobre nuestras intenciones y maniobras, que serán siempre cuidadosas.

CUELLO

Es una zona muy delicada; Hay que tratarlo con sumo cuidado a la menor indicación de dolor por parte del accidentado. Si hay que moverlo, mantener cabeza-cuello-tronco-extremidades como si fuera un bloque rígido.



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