Los programas de televisión, las películas y las revistas muestran imágenes de personas delgadas. ¿Significa eso que estar delgado sea la talla “correcta”? No necesariamente – la “talla correcta" es aquella que concuerda con el peso más saludable de conformidad con tu constitución y altura.

Si eres demasiado delgado, tal vez estés comiendo menos alimentos de los que tu cuerpo necesita. Comer es como poner gasolina en el depósito del coche – si alguna vez has ido en un coche que se queda sin gasolina, sin duda sabrás lo que ocurre: ¡se para! Los niños necesitan nutrición para crecer, para sentirse bien consigo mismos y con sus amigos, y para rendir en clase y en el juego. Los niños con problemas de peso enferman con más frecuencia que sus compañeros. Si tienes hambre, tu cuerpo no podrá defenderse como es debido ante el ataque de los gérmenes.

Comer demasiado también puede causar problemas. Pesar demasiado dificulta el funcionamiento correcto del cuerpo humano: tal vez te cueste mantener el ritmo de juego de tus compañeros en el patio, por ejemplo. Es posible que aquellos niños que presenten problemas de obesidad no reciban la nutrición adecuada, sobre todo si los alimentos que comen contienen mucha grasa y calorías. Y la obesidad puede conllevar otros problemas de salud, como la dificultad para respirar o conciliar el sueño. Y no siempre resulta fácil encontrar ropa de la talla.

Peso correcto

Pesar demasiado o demasiado poco puede conllevar problemas en clase. Por ejemplo, si te suenan las tripas por no haber desayunado, resulta difícil concentrarse en lo que el profesor está diciendo. O, si comes demasiada comida basura, tal vez te resulte complicado mantenerte despierto. Sigue leyendo para averiguar más cosas a cerca de la constitución del cuerpo y los niños.

¿Qué me hace demasiado gordo o demasiado delgado?

Algunas personas creen que el peso depende únicamente de la cantidad de alimentos que ingerimos. Pero existen otros factores que influyen en el peso. Tu peso también depende del peso de tus padres y de otros familiares (se trata de lo que denominamos genética) y de la constitución del cuerpo (¿tienes huesos grandes o pequeños?). La genética influye incluso en la cantidad de calorías que nuestro cuerpo necesita y en nuestro apetito.

Nuestro peso también depende de la actividad que realicemos. Imagina que eres una persona inactiva y pasas la mayor parte del tiempo libre mirando la tele. Tu cuerpo no necesita tantas calorías como en el caso de jugar a baloncesto, patinar, o ir a dar un paseo.

Pero recuerda: como es natural, hay gente de formas y tallas distintas. Tanto aquellos niños que son grandes como aquellos que son pequeños pueden tener el peso y la altura correcta dependiendo de su genética y constitución. No es ni bueno ni malo ser delgado o pesar bastante, del mismo modo que no es ni bueno ni malo ser alto o bajo. Lo que ocurre es que no es sano estar demasiado gordo o demasiado delgado. Así pues, es importante hacer ejercicio y comer como es debido para así mantener un buen estado físico.

¿Qué debo hacer si mi peso es superior o inferior al debido?

Primero, habla con tus padres o con el adulto que se encarga de ti. Es posible que te lleven a la consulta de un médico o dietista. O tal vez te informen y te animen para que cambies tu dieta y tus hábitos de ejercicio.

A continuación, contempla las diferentes posibilidades de las que dispones para cambiar tu peso. ¡La buena noticia es que no tienes que realizar ningún cambio del otro mundo! De hecho, los científicos y otros investigadores han descubierto que uno de los mejores modos de conseguir un peso sano consiste en introducir pequeños cambios poco a poco.

Por ejemplo, si tienes problemas de sobrepeso, basta con 10 minutos de ejercicio tres veces al día para conseguir un excelente resultado. Existen muchas formas de mantenerse activo: deportes de equipo (como el baloncesto o el fútbol), clases de defensa personal, bailar, la jardinería, correr, nadar, incluso pasear por la calle. El ejercicio físico no tiene que ser aburrido, puedes lograr que sea divertido. Saca a pasear el perro por la mañana, juega a la pata coja por la tarde, y después ayuda con las tareas de casa.

Si tu peso es inferior al debido, añadir un tentempié antes de ir a dormir como pan con mantequilla o un plátano o añadir un poco de queso al bocadillo de jamón de la cena puede ayudarte a ganar peso, si es lo correcto de acuerdo con tu constitución. Y, cómo no, no deberías comer demasiada comida basura. La pirámide alimentaria puede ser de gran ayuda a la hora de elegir alimentos sanos. Y recuerda, incluso si tu peso es inferior al debido, ¡practicar ejercicio es siempre una buena idea!

¿Cuándo ir a la consulta de un médico o dietista?

Ir a la consulta de un médico o dietista puede ser de gran ayuda cuando crees que necesitas cambiar tu peso. Tienen tablas con los pesos de niños de diferentes edades y alturas, y así podrás saber con certeza si tu peso es el adecuado de acuerdo con tu constitución y edad.

Control peso pediatra

Además, te pueden decir qué alimentos pueden ayudarte a conseguir el peso adecuado. Un dietista puede ayudarte a ti y a tu familia a elegir menús más sanos, a aprender qué cantidad debes comer, y a introducir hábitos saludables, como la práctica de ejercicio.

Consejos para niños acerca del peso

Mantenerse en un peso sano requiere:

  • Saber cuál es el peso que se adecua a tu edad, constitución y altura (¡es en este punto donde la consulta con un adulto, médico o dietista puede resultar de gran ayuda!)
  • Nutrir el cuerpo con la cantidad correcta de alimentos que son buenos para ti. Para que tus músculos, huesos, y células cerebrales crezcan y funcionen como es debido, debes incluir en tu dieta productos diarios; grasas y aceites; carne, carne de aves de corral, y judías secas; verduras y frutas; y cereales.
  • Practicar ejercicio a diario.

Si quieres realizar cambios en tu dieta o hábitos de ejercicio físico, puede resultar de gran ayuda hacerlo con un amigo o familiar. Quizá los dos podríais quedar para ir andando juntos cada mañana en lugar de coger el autobús. O si los fines de semana tu hermano pequeño y tú miráis la tele juntos mientras merendáis, haced un pacto de que sólo comeréis alimentos sanos como fresas jugosas y zanahorias crujientes en lugar de galletas de chocolate y patatas de churrería.

También es importante saber por qué estás comiendo. ¿Tienes realmente hambre? o ¿estás simplemente aburrido, cansado o enfadado? Si tus emociones son la razón por la que comes, ¿por qué no intentas realizar alguna actividad en vez de comer? Si estás aburrido, sal a patinar o a pasear. Si estás enfadado o triste, ¿por qué no hablas con un familiar o con un amigo?

Escribir un diario puede ser útil a la hora de conocer tus hábitos alimentarios. Anota todo lo que comes (sí, ¡también todas las galletas que te comiste para desayunar!). Anota también cómo te sientes, y las actividades que realizas. A continuación apunta tu peso (incluso si quieres comprobar tus avances cada día, es mejor si sólo te pesas una vez a la semana). ¡Puede resultar divertido echar un vistazo al diario y comprobar todo lo que has progresado! Y también puede ser útil si quieres comprobar qué situaciones te hacen comer, aparte de cuando tienes hambre. A veces hablar con un adulto puede resultar beneficioso si lo que queremos es cambiar el comportamiento.

Recuerda, tanto si intentas ganar peso como perderlo, la clave para lograr el objetivo que te has propuesto es empezar despacio e introducir pequeños cambios. La práctica regular de ejercicio y unos buenos hábitos de alimentación pueden ayudarte a lograrlo.

Realizar ejercicio

Diccionario del peso ideal

Constitución

¿Cuál es la forma de tu cuerpo? ¿Tienes huesos grandes o pequeños? ¿Ancho de hombros o estrecho de pecho? Hay gente de todas las formas y de todas las alturas, y conocer cuál es tu constitución puede ayudarte a determinar cuál es tu peso ideal. Un médico o dietista puede ofrecerte más información.

Dietista

Un dietista es un profesional de atención sanitaria que ha estudiado en la universidad y se ha especializado en nutrición y otros temas relacionados. Puede aconsejarte sobre qué alimentos te proporcionarán un mayor aporte energético, y cómo cambiar tus hábitos de alimentación para mejorar tu salud.

Hábitos de alimentación

¿Miras la tele mientras comes? ¿Comes palomitas cuando estás aburrido o chocolate cuando estás deprimido? Los lugares en los que comes, las horas a las que comes, y las razones por las que comes constituyen tus hábitos de alimentación. Lleva un registro de lo que comes para así poder concretar tus hábitos de alimentación y hacer cambios positivos.

Genética

La ciencia de los genes, que deciden cuál es tu aspecto, modelo de crecimiento, entre otros muchos aspectos. Según la genética, si tus dos padres tienen los ojos marrones, es probable que tu también los tengas.

Herencia

Todos heredamos de nuestros padres algunos rasgos, como el pelo rubio o las pecas. Estos rasgos que pasan de padres a hijos se transmiten a través de los genes.

Inactividad

¿Pasas la mayor parte de tu tiempo libre sentado en el sofá mirando la tele o leyendo? Si es así, entonces eres una persona inactiva o sedentaria, por lo que no necesitas tantas calorías como si pasases el tiempo corriendo, bailando, o jugando en el parque.

Comida basura

No pasa nada si comes galletas de chocolate o caramelos de vez en cuando. Pero por regla general, deberías evitar llenar tu estómago de azúcar y alimentos sin ningún aporte calorífico, es decir, aquellos alimentos que, aunque contienen calorías, aportan un nivel mínimo de nutrientes, como las vitaminas y minerales.

Nutrición

Tanto si comes un helado de vainilla con caramelo caliente, como si se trata de unas zanahorias crudas, todo lo que ingieres forma parte de la nutrición. Tener unos hábitos nutricionales saludables favorecerá el desarrollo y buen funcionamiento de tu cuerpo y de tu mente.